Nuestro trabajo se fundamenta en la filosofía humanista; involucramos herramientas de la psicología gestalt,  la psicología sistémica y las doctrinas orientales. 

 

A través de nuestros diferentes programas queremos que nuestros clientes desarrollen una actitud de consciencia permanente, lo que implica conectarse con su escencia en el aquí y el ahora, valorar el presente, y vivir plenamente.

 

 


¿Qué es la psicología humanista?

La psicología humanista surge como un movimiento orientado a promover una psicología más interesada en el ser humano, y en su dimensión intra y trans personal.  La constitución formal de la psicología humanista, también llamada tercera fuerza, se produce en los primeros años de la década de los setenta. Esta propuesta se enfocó en una lógica de "crecimiento" más que de "curación" y persigue ante todo plantear una nueva actitud que renueve la psicología. Ciertamente, el autor de la expresión «tercera fuerza», referida a la psicología humanista, fue Abraham Maslow, pero su sentido no era excluir las aportaciones de otras «fuerzas» dentro de la psicología, sino estructurarlas en un análisis más comprensivo de nivel superior “Soy freudiano, soy conductista, soy humanista” (Maslow, 1969).

     La pretensión de la psicología humanista es estudiar la persona en su totalidad, buscando así una nueva filosofía de la vida, una nueva concepción del hombre. Esta propuesta se basa entonces en cinco postulados fundamentales:

 

1.  El hombre como hombre sobrepasa la suma de sus partes: El hombre debe ser visto como algo más que un producto de la adición de varias partes y funciones.

2.  El hombre lleva a cabo su existencia en un contexto humano: Su naturaleza se expresa en su relación con otros seres humanos.

3.  El hombre es consciente: La conciencia forma parte esencial de su ser.

4.  El hombre tiene capacidad de elección: La conciencia hace -al hombre no mero espectador sino partícipe de sus experiencias.

5.  El hombre es intencional: La intencionalidad es la base sobre la cual el hombre construye su identidad.

 

     Es así como el concepto de ser humano que promueve la Psicología Humanista es suma­mente rico y complejo. Nada  identifica y distingue mejor al hombre que la libertad, la creatividad, los valores, el amor, el actuar con un propósito y dirigirse hacia una meta, la auto-realización, el sentido de la vida, del sufrimiento y de la misma muerte. 

      Se puede decir que el movimiento humanista ha ido logrando a nivel mundial una serie de "frutos" de amplia repercusión, tanto a nivel de derechos humanos, del niño, de la mujer, como a nivel de acuerdos políticos, de desarme, de comercio y  reducción del colonialismo, de educación, entre otros.

¿Qué es gestalt?

Del movimiento humanista, surge la psicología gestáltica o gestalt, creada por el médico psiquiatra y psicoanalista Fritz Perls. En palabras del propio Perls, “la psicología gestáltica, al enfatizar la conciencia de uno mismo y del mundo, se convierte en una forma de vida y de sentir, que parte de la experiencia propia. Intenta integrar la personalidad fragmentada o dividida. Para ello se sirve de un enfoque no interpretativo que tiene lugar en el aquí y ahora”.

      Esta psicología parte de una creencia fundamental de que el ser humano tiene la capacidad de auto- regularse a nivel biológico y social, para esto necesita concluir o cerrar lo que está inconcluso, para lo que Perls creó el concepto de "gestalt inconclusa". El psicólogo se enfoca entonces en detectar y solucionar esas "situaciones abiertas" de la vida del individuo, las cuales causan que se estanque. Lo anterior se trabaja en el aquí y el ahora, desde la técnica del Awareness o "darse cuenta", retomando el pasado sólo como punto de referencia para lo que implica en el presente.

¿Qué es psicología sistémica?

La psicologia sistémica es la aquella basada en el enfoque sistémico de la psicología, el cual proviene de la Teoría General de los Sistemas (T.G.S), propuesta por Bertalanffy en 1968, quien parte del ámbito de los sistemas biológicos para elaborar su propuesta teórica. 

Bertalanffy, (1968), define un sistema como “un conjunto de elementos en interacción”, de esta manera, un sistema podría ser desde una célula, hasta una comunidad. Cada sistema viviente se caracteriza por dos funciones aparentemente contradictorias: la tendencia homeostática o el equilibrio, y la capacidad de transformación. Las crisis en los sistemas (pareja, familia, y la persona en sí misma) son comprendidas como desequilibrios necesarios para dar paso a nuevos órdenes o nueva homeóstasis. 

     La psicología  sistémica es una forma de intervención que tiene un marco de referencia y métodos  propios. Comprende a la familia, la pareja y al individuo, bajo la metáfora de sistema; esta metáfora implica que la familia tiene una organización, unas tensiones y unas formas de reorganización y movilización. Es tarea del psicólogo  dar cuenta de estos aspectos y actuar sobre ellos a partir de la conversación y las técnicas que implementa según el caso.